Descripción general:
Este retablo, confeccionado entre 1560-1570, se atribuye al maestro Francisco de Arteaga; mientras que en su policromía trabajó Gonzalo de Medina con la probable participación de Miguel de Salazar. Se ubica en el pilar del crucero de la iglesia que se sitúa en el lado del Evangelio, motivo por el que se realizó en paralelo al que podemos observar en el pilar del lado de la Epístola (a nuestra derecha). Desde el punto de vista estilístico, podemos adscribirlo a la corriente romanista del Renacimiento español. Se organiza sobre un banco, dos cuerpos y tres calles con un sencillo ático superior.

En el cuerpo principal, Santa Lucía y Santa Catalina de Alejandría flanquean el relieve titular con la Santísima Trinidad.
El relieve titular con la Santísima Trinidad triunfante en el Cielo. Rodeados de angelotes y estrellas aparecen: Jesús mostrando sus llagas como vencedor de la muerte, Dios Padre como rey del universo y el Espíritu Santo. En la cartela leemos: “INDIVIDUA TRINITAS” (Una Trinidad).
En el cuerpo superior no se ha conservado el profeta de la calle lateral izquierda, pero sí el profeta Isaías que conservamos en la derecha.
En el relieve central aparece representada la Transfiguración de Jesús. Vemos en primer plano a los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, quienes contemplan a Jesús elevado sobre el monte Tabor, flanqueado por los profetas Elías y Moisés, en el que momento en que Dios Padre le reconoce públicamente diciendo: “Este es mi Hijo el elegido, escuchadle” (Lucas 9: 35).
Coronando el retablo en el ático destaca un Cristo Resucitado.
Finalmente, en el banco sobre el que se levanta el retablo, podemos observar tres escenas de la Pasión de Cristo: en la calle lateral izquierda, la Oración en el Huerto de los Olivos; en la calle central, a Jesús camino del monte Calvario; y en la calle lateral derecha, el Descendimiento o la Piedad.
